Pilsner Urquell

La primera gran cerveza rubia

La pionera Pilsen Urquell vio la luz en 1842. Los cerveceros del pueblo checo de Pilsen decidieron abrir su propia cervecera ante la falta de calidad de las birras de los alrededores. Y dejaron bien atrás las cervezas turbias y tostadas cuando el maestro cervecero Josef Groll creó la primera cerveza rubia lager: la 'Pilsener” cambiaría los cimientos del manual de elaboración de cerveza. Y todo gracias a su baja fermentación y su materia primera de primer calidad. Hay muchas pilsner, pero solo la Urquell es la rubia original. 

Pilsener Urquell Estamos ante la primera cerveza dorada "pilsner". Casi nada. Este invento pronto se convirtió en el estilo de...
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Historia de la Pilsner Urquell

La primera cerveza rubia, reina de las Pils, nació en 1842. Viajamos a República Checa. Pilsen, cómo no, una ciudad con tradición cervecera desde 1295. Josef Groll, meticuloso y malhumorado, elaboró por primera vez la que se convertiría en una de las lager más simbólicas del universo cervecero. Urquell significa ‘manantial primigenio’. El resto de Pils que conocemos hoy en día son sucesoras de esta fórmula creada en la fábrica Pilsen's Burgess Brewery como respuesta de los vecinos a la baja calidad de la cerveza (todas eran turbias o tostadas) que se estaba elaborando en la zona. Ojo, se llegaron a derramar barriles como protesta. Poca broma.  

La primera cerveza dorada “pilsener”, cambiando la cerveza para siempre. Su estilo crujiente y refrescante estaba fabricado con ingredientes locales: cebada dulce de Moravia, lúpulo Saaz delicadamente amargo, agua suave de Pilsen y levadura de cepa H de fermentación inferior. Groll nombró a esta cerveza especial por la ciudad donde la preparó, Pilsen, donde todavía se elabora la misma cerveza hoy en día. En los últimos 178 años, la cerveza estilo “pilsner” se ha convertido en la cerveza más popular del mundo, con siete de cada 10 cervezas en el mundo que imitan su innovación. Hay muchas cervezas estilo “pilsner”, pero solo una original¡

Fue el arquitecto Martin Stelzer quien ubicó la fábrica cerca del río Radbuza tras estudiar la logística de algunas de las cerveceras más importantes del siglo XIX en Europa. Allí el maestro Groll introdujo en el proceso una levadura de baja fermentación traída desde Alemania. Fue una operación de contrabando, porque las leyes alemanas prohibían de aquella comercializarlas para salvaguardar sus ventajas. Cuentan que el vendedor fue un monje que necesitaba salvar una deuda. Así la Pilsner Urquell adquirió su tono pálido y claro durante un proceso en el que usa cebada de Moravia malteada con un horno de aire y los lúpulos de la región de Saaz. Gracias a este proceso se consiguió una cerveza ligera, suave y refrescante.

Actualmente la Urquell se sigue elaborando en el mismo lugar. Son más de 175 años de tradición con métodos tradicionales de triple cocción y maduración en barriles de madera especiales. 

Su éxito pronto desencadenó las exportaciones gracias a la implantación del ferrocarril. Antes de la Primera Guerra Mundial ya se exportaba a 34 países y producían un millón de hectolitros anuales. Y cómo no, salieron imitadores por todas partes. Fue cuando se añadió a su nombre el apellido Urquel, para reivindicar ese sello de originalidad frente a los sucedáneos. Es, sin duda, la cerveza rubia que ha marcado el camino a seguir.

¿Dónde comprar la Pilsner Urquell?

Es sencillo encontrar en tiendas y cervecerías una refrescante Pilsner Urquell. Si prefieres disfrutarla tranquilamente en casa, en Escerveza te la llevamos a la puerta.