Maredsous

Otra historia de renacimiento en la tradición

También tiene explicación que su última fundación fuese del S XIX. Después de pasar por parecidas vicisitudes que otras abadías Benedictinas, nació de sus cenizas recuperando los monjes discípulos de San Benito su lugar de origen y las tradiciones en la producción de queso y cerveza que tanto agradecemos y disfrutamos hoy en día. En este caso, muy fieles a la tradición permanecen fieles a un corto pero completo catálogo de cervezas exquisitamente elaboradas.

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Maredsous Tripel 10, 33 cl
Una equilibrada Tripel de alto grado La cerveza Maredsous Tripel 10 es una cerveza trapense belga de alta...
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Maredsous Blonde 6 33 cl
Maredsous Blonde 6, auténtica cerveza de abadía. Lo más curioso de esta cerveza belga es que nunca ha...
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Una abadía de sabor elegante  Cerveza de alta fermentación y fermentación posterior en botella. Con un comienzo dulce,...
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Foto: Matthew Black

Maredsous es el nombre que se le da tanto a la cerveza de abadía como a la abadía benedictina, ubicada cerca de Denée, entre Namur y Dinant. La historia de esta cervecería tiene lugar, como otras muchas grandes casas, en Bélgica. En concreto en el pintoresco valle de Molignée, al sur de la provincia de Namur.

Sus inicios se remontan al siglo XIX, y tienen mucho que ver con monjes. Pero esta vez no se trata de monjes trapenses, sino benedictinos. La Abadía de Maredsous fue fundada originariamente 1872 y fue una de las primeras abadías belgas en restablecer sus vínculos con el rico pasado monástico del país, después de la destrucción y de la ruptura causada a raiz de la Revolución Francesa (1789-1799).

Desde las profundidades de la tradición cervecera belga, Maredsous se ha labrado un nombre por su gama fija de cervezas (que no se ha movido en los últimos 20 años) de alta calidad y que incluyen la Tripel, la Bruin y la Blonde. Cada estilo ofrece una experiencia única de sabor y aroma dentro del espectro de clásicos belgas y que satisfacen a los paladares más exigentes. Descubre la historia, los premios y las curiosidades de esta emblemática cervecera en Escerveza.com.

Historia de Maredsous

Esta historia comienza como ya hemos dicho en el valle de Moligne. Pero en concreto en la Abadía de Maredsous, cuya construcción se inició en el año 1872, y fue terminada 20 años más tarde, rozando los finales del siglo XIX.

Ubicación de la Abadía de Maredsous

Abadía de Maredsous

¿Qué monjes?

Se trataba de una comunidad de monjes venidos desde Baviera, en concreto de la abadía Beuron, en Alemania. Esta comunidad se instaló en el pueblo valón de Deneé, como decíamos al sur de Namur, en un terreno donado por el propietario de una imprenta de biblias y otros temas religiosos. Estos monjes, junto con la ayuda de una familia industrial (Desclée) de la zona, se integró dentro de la Orden de los Benedictinos, y sería entónces cuando comenzó la construcción del monasterio.

¿Cómo y por qué empiezan?

Para responder a las necesidades financieras derivadas de la construcción y del mantenimiento de la abadía, empezaron a cultivar lúpulo y la posterior elaboración de cervezas, bajo el nombre de Maredsous. Finalmente, el lúpulo desaparecería de la producción y se quedarían únicamente con la cerveza y con un añadido muy famoso, el queso. Tenían una gama muy extendida de productos cerveceros, todos ellos de alta fermentación.

Sin embargo, a diferencia de los trapenses, esta abadía ya no tiene una cervecería dentro de sus muros. Esto sucede así desde 1963, pero luego entraremos en este detalle. Pero aunque los monjes no participen en la elaboración diaria de las cervezas, estas siguen teniendo una auténtica conexión con la abadía. La receta proviene de las cervezas benedictinas originales, transmitidas a lo largo de los siglos, y tratando de emplear como en sus inicios, los productos de mayor calidad. Se dice que se emplea aún el mismo lúpulo que en la primera receta.

Placer y tradición belga en cada sorbo

Como muchas cervezas de abadía, Maredsous se enorgullece de su auténtico pedigrí, aunque sigue guardando celosamente los secretos de su proceso de elaboración. El monje acreditado para el desarrollo de las actuales encarnaciones, bajo la marca Maredsous, es el Padre Atout. Su receta escrita ha sido cuidadosamente preservada en la biblioteca de la abadía. Eso sí, es seguro decir que este es un artículo que no está disponible para mostrar a los visitantes. Hasta el día de hoy, las cervezas Maredsous se elaboran siguiendo, no solo la receta original benedictina, sino también la filosofía benedictina.

Como resultado, una gran parte de las ganancias obtenidas de la venta de cerveza se destina a obras benéficas. Lo cual, hace todavía más plancentera probar y consumir de esta rica tradición cervecera benedictina, hecha realidad hoy en día en forma del trío de Maredsous Blond, Bruin y Tripel.

Curiosidades de la Cervecería

La cervecería Maredsous no solo es conocida por sus deliciosas cervezas, sino también por su compromiso con la tradición y el legado de la abadía benedictina. Aquí tienes algunas curiosidades interesantes:

  • La cervecería sigue utilizando la receta original de los monjes benedictinos, que se basa en ingredientes naturales y métodos de elaboración tradicionales, como por ejemplo, esa levadura especial de la abadía o sus lúpulos aromáticos Saaz-Saaz y Styrian Golding.
  • Parte de los ingresos generados por la venta de las cervezas Maredsous se destinan a financiar proyectos sociales y culturales, en línea con los valores de la abadía.
  • La cerveza es elaborada bajo licencia, por Duvel Moortgat, y en la propia abadía no hay fábrica ninguna.
  • Son fuertes creyentes de la tradición y del respeto por la cultura. En consecuencia, a pesar de que sea Duvel el distribuidor y elaborador, las supervisión, elaboración, materia prima etc es vigilada por lo monjes. Además, es imposible encontrar una de sus cervezas sin el logo de la Abadía presente.
  • La receta y proceso empleado no se conoce, pero se rumorea que es la misma que la original empleada por los benedictinos. Esta se guarda en la biblioteca más recóndita de la Abadía Maredsous
  • Su cerveza Maredsous Bruin, fue concebida en su inicio para ser producida y comercializada exclusivamente en Navidad. Tras su éxito, se quedo como catálogo fijo.

1963: la historia de Maredsous y Duvel Moortgat

Como contábamos en su historia inicial, un hecho curioso y llamativo de esta cerveza es que no se produce dentro de la propia abadía (nos referimos a la actualidad, en sus inicios, si fue así).

Aunque la tradición clásica monástica (los trapenses por ejemplo) suele ir vinculada al hecho de elaborar las cervezas dentro de los muros de la propia abadía y que sean los monjes quienes la elaboren, el caso de Maredsous no es así. Te contamos el motivo.

Durante la Primera Guerra Mundial las instalaciones de Maredsous fueron desmanteladas al completo por las fuerzas de ocupación alemanas, quienes confiscaron todo el cobre de los tanques de cocción (al igual que pasó con Verhaeghe). Los monjes de Maredsous, al acabar el asedio, decidieron encargar la elaboración de sus cervezas a una pequeña cervecería de Châtelineau (unos km al norte de su ubicación), la Brasserie du Falleau. Siguiendo las recetas del monje-cervecero Père Attout, hijo de un cervecero, las cervezas tuvieron un gran éxito.

Sin embargo, en 1961, la cervecería Falleau cierra sus puertas, y los monjes cerveceros de Maredsous se ven de nuevo sin capacidad de producción. En esa coyuntura, los productores elaboran una la licencia que traspasa la producción a la cervecería Moortgat, una de las fábricas más importantes en cervezas especiales (productores de Duvel).

Tras esa decisión, hoy continua siendo así, y es la propia Duvel Moortgrat quien se encarga de su comercialización y producción a nivel internacional. No son los propietarios, ya que no poseen la marca y los derechos, pero sí que poseen una licencia para ello. Como contraprestación, los monjes obtienen los recursos necesarios para mantener su comunidad y los edificios donde residen, dejando un remanente muy importante para la beneficencia.

Algunos de los Premios de Maredsous

A lo largo de los años, Maredsous ha sido galardonada en numerosas competiciones internacionales por la calidad y el sabor de sus cervezas. Entre sus premios más destacados se encuentran:

  • Medalla de Oro en la "World Beer Cup" para Maredsous Blonde.
  • Medalla de Plata en la "World Beer Cup" para Maredsous Tripel.
  • Premio "International Taste & Quality Institute" para Maredsous Bruin.

Sus tres grandes clásicos

Al parecer, según cuentan ellos mismos, las tres 'joyas' siguen el mismo proceso de elaboración, utilizando cepas de levadura específicas de abadía e idénticas variedades de lúpulo. Las tres también fermentan nuevamente en botella, una segunda fermentación en botella. Como resultado, comparten un carácter similar y distintivo, adquirido mediante el uso de esa levadura especial de abadía y de los lúpulos aromáticos Saaz-Saaz y Styrian Golding.

  • Maredsous Blonde: es quizás la más accesible de las tres y también es el refresco tradicional de los monjes. Ácida, seca y de carácter suave, es una excelente cerveza para todos los días, tanto para la disfrutarla individualmente como para la mesa. Con un 6% de alcohol, esta cerveza rubia y refrescante presenta notas florales y cítricas. Combina perfectamente con ensaladas, mariscos y platos de pescado.
  • Maredsous Bruin: estaba originalmente destinada a ser una cerveza solo para Navidad. Sin embargo, se ha convertido en un clásico degustador, que se disfruta fácilmente durante todo el año. Es especialmente notable por su potente sabor a malta tostada. La malta utilizada aquí se ha tostado a altas temperaturas, lo que resulta en una cerveza de oscuro brillo. También le confiere un sabor completamente diferente a las otras cervezas oscuras de la gama Duvel Moortgat. Es una cerveza de abadía con un sabor algo sorprendente, que evoca sabores amargos y a pan, sin ser demasiado pesada, aunque el alcohol definitivamente se nota el trago, dejando un retrogusto intenso. Su amargor viene acompañado de un carácter a nuez, en combinación con el sabor tostado de la malta. Una bebida para verdaderos conocedores. Con un 8% de alcohol, esta cerveza oscura y suave ofrece sabores a caramelo y malta tostada. Ideal para acompañar platos de estofado, carnes ahumadas y postres a base de chocolate.
  • Maredsous Tripel: es ahora la cerveza Maredsous que más fama allá cogido en los últimos tiempos, y es la opción perfecta para una ocasión especial. De las tres, tiene el cuerpo más completo, aunque no el color más intenso, puro. Esta tripel tiene un marcado ámbar claro, acompañada de un aroma y sabor muy pero que muy intensos. Comparte los ésteres afrutados de la levadura utilizada con las otras dos cervezas, además de un toque de caramelo. Da lugar a una cerveza de degustación compleja y rica. Con un 10% de alcohol, esta cerveza dorada y robusta se caracteriza por sus notas de frutas y especias. Marida perfectamente con quesos fuertes, embutidos y platos de carne roja. 

La Abadía de Maredsous, su Historia y Vida

La Abadía de Maredsous es el corazón de la historia de la cervecería y su legado cervecero. Situada en el pintoresco valle de Molignée, en la provincia de Namur, Bélgica, la abadía es un lugar de paz, espiritualidad y tradición que se remonta al siglo XIX.

Hoy en día, treinta y dos monjes viven, rezan y trabajan en este lugar pastoral. Siguen la Regla de San Benito: "ora et labora" (reza y trabaja), una tradición que se remonta al año 529 d.C. y que muchos de nuestros cerveceros monásticos siguen.

  • 1853: Desiré-Joseph Mercier, un sacerdote belga, visita la Abadía de Beuron en Alemania y se inspira para fundar una abadía similar en Bélgica.
  • 1872: La Abadía de Maredsous se funda oficialmente, y se establece una comunidad de monjes benedictinos. La cervecería Maredsous comienza su andadura en este mismo año.
  • 1892: Finalización de la construcción de la iglesia neogótica de la abadía, diseñada por el arquitecto Jean-Baptiste Bethune.
  • 1903: Inauguración del cementerio de la abadía, que se convierte en lugar de descanso para los monjes fallecidos.
  • 1926: La abadía establece la Escuela de Artes y Oficios de Maredsous, que se dedica a la enseñanza de diversas disciplinas artísticas y artesanales.
  • 1990: Apertura del centro de visitantes en la abadía, que ofrece recorridos y actividades para acercar la historia y la cultura monástica a un público más amplio.

La vida en la Abadía, diferencias con los trapistas.

La Abadía de Maredsous sigue siendo un lugar activo de oración y vida monástica, y su comunidad de monjes continúa contribuyendo a la vida espiritual y cultural de Bélgica. Actualmente, si bien la cerveza es parte importante del atractivo, así como de sus fuentes de ingresos para mantener el estilo de vida que llevan, no hay una dedicación diaria a esta tarea como en el caso de los trapenses. El actual abad, Bernard Lorent, no descuida estar pendiente de todos los asuntos relacionados con el lúpulo, la levadura y la malta. La razón de su enfoque relativamente "sin intervención" en la elaboración de cerveza radica en la estricta interpretación de la abadía del modo de vida benedictino. Estos monjes han optado conscientemente por una vida de estudio y educación.

Sus vidas están dedicadas a la oración, el trabajo y la hospitalidad. No es que la abadía quiera apartarse de la sociedad. Todo lo contrario, de hecho. En su lugar, esta pequeña comunidad religiosa ha establecido, desde hace muchos años, un modo de vida que está en sintonía con las necesidades de la sociedad en general.

Varios monjes están involucrados en la enseñanza; otros trabajan en la biblioteca; algunos están activos en diversos campos de investigación o se han dedicado al "Centre Informatique et Bible" (Centro de Informática y Estudios Bíblicos).

Los monjes también trabajan en los talleres artísticos de la abadía, así como en la quesería. Y, por supuesto, están aquellos responsables de la administración y el funcionamiento de la abadía. Pero, sea cual sea su tarea, no dudan en brindar una cálida bienvenida a los visitantes. Eso es porque, en Maredsous, la hospitalidad es primordial. Es el modo benedictino.